Los responsables de empresas que desarrollan su actividad en sectores con un alto componente tecnológico tienen ante sí un reto prácticamente diario: mantener toda su maquinaria al día, cumpliendo tanto con los estándares de seguridad como de rendimiento para mantener la producción a un alto nivel. En este sentido, la automatización de las máquinas y herramientas a nivel industrial se ha convertido en una ventaja competitiva para muchas empresas. Además, el aumento en inversión en I+D+i en las empresas ha dado pie a nuevos diseños y fabricación y actualización de maquinaria industrial como el retrofitting.

¿En qué consiste este concepto? Se trata de un término anglosajón que, traducido, adquiere el significado de “reequipar” o “retroadaptar”. Es decir, actualizar la maquinaria existente en lugar de sustituirla por una nueva. Es un proceso de modernización para situarla al nivel de las nuevas tecnologías, una solución también ideal para maquinaria de segunda mano, como la que puede encontrarse en Corzosa.com con equipos de primeras marcas. El objetivo del retrofitting es alargar la vida útil de las máquinas.

Estamos hablando de un sistema que se emplea, sobre todo, en emplazamientos de maquinaria industrial de gran volumen, o en empresas donde el gasto de sustitución por nuevos equipos pueda suponer un gasto especialmente elevado. Sin embargo, el concepto de retrofit o retrofitting puede emplease también en industrias más modestas a nivel tecnológico, ya que presenta diversos beneficios a tener en cuenta.